PRIMICIAS DE UN REINO PERDIDO

Narraciones cotidianas

viernes, septiembre 22, 2006

Riete un poco George


Foto no autorizada pero avalizada por Salman Rushdie y Dan Brown (Busque al Maestro por todas partes pero no lo halle)

Jacob ya combatiste con el Ángel del Señor, no hace falta más guerras.
Ismael el desierto te hizo valiente, puedes ver de frente a tu hermano.
No más sacrificios hijos de Abraham, hoy Cristo y Mahoma sufren por igual.
Mas la esperanza no se derrumba, liberen a sus hermanos. Hermanos pero no les devuelvan con armas. Aquello que cede no se derrumba, en cambio el llanto de un niño suena igual en cualquier lengua.
Mientras exista un solo líder que sepa reírse de sí mismo habrá esperanza, después de todo la risa también suena igual en todos los idiomas.
Sin embargo, no todos reímos de las mismas cosas; así como el silencio no siempre es sinónimo de tristeza, a menudo la risa también cansa la lengua.
Ismael, aprendiste a extraer aceite de las rocas únete a Jacob que aprendió a tornar verde las arenas.
Queréis paz pueblos sin sombrero, perfumad a Woody Allen y mandadlo a negociar

viernes, septiembre 15, 2006

No todas las misses venezolanas son etiquetas

Me animo a escribir estas palabras pues una nota que aparece en la hoja de la BBC (que leo de cuando en cuando) me ha inspirado.
Resulta que una Venezolana llamada Khabiria gano el primer premio en un concurso de blogs a cinco entradas (si fuera ecuatoriana seguro sería Liguista), su tema “Sobreviviendo en el país de las misses”.
En su texto ella narra las peripecias de una gordita inteligente y con gran estética musical en la ciudad de Caracas, la tierra de las reinitas, su ironía, me pareció genial y de seguro los flemáticos ingleses pensaron lo mismo.

Es curioso como los opuestos resultan ser bastante mas parecidos de lo que pensamos.
Soy muy delgado y aunque mido 1.80 m, probablemente las misses prefieran un rambo antes que un Quijote (eso si soy guapísimo).

Hace unos años atrás, visite Caracas (creanme las Misses existen, la historia de Manuela y Bolívar resulto inspiradora para este ecuatoriano), en fin fui a tomar un curso financiado por una transnacional petrolera, en aquellos días los intelectuales de extrema izquierda me consideraban un “imperialista, vende patrias” por otro lado My friends sostenían que era “An Lleologo prametdor”. Un tiempo después decidí que ese no era mi lugar (quizá mis opiniones sobre la política internacional de USA deslucieron algo el ambiente) en todo caso el joven prometedor se transformo en un “potencial terrorista” que es como seguramente me consideran los “intelectuales de extrema derecha” por otro lado, Mis panas sostenían que era un hombre de carácter, algo imprudente eso si (de acuerdo justificar a los campesinos cocaleros aduciendo un comercio desigual no fue una buena idea).

El caso es que al cabo del tiempo he llegado a la conclusión de que la gran mayoría de la gente es esencialmente buena, sin embargo estamos todos convenientemente etiquetados, existe un sendero que seguir y nadie debe olvidar su identificación, esta te permite acceder a ciertos lugares y evitar ciertas personas.

Aquellos que desobedecen las reglas se encuentran gente común con etiquetas grandotas, que les evitan desagradables problemas causados generalmente por aquellos que dicen cuidarnos.

Quizás los estadounidenses, cubanos, católicos, musulmanes, africanos, suecos y el resto no son más que personas, etiquetadas por un reducido grupo de gente que gerencia la gran fábrica de las etiquetas.

Tal vez la valía del premio otorgado a Khabiria, no se aprecie a simple vista, pero es posible que gracias a personas inteligentes como ella, hoy en día las modelos ya no tengan que ejercer la bulimia para “sobrevivir”; quizá por gente así la Casa Blanca reconoció no haber hallado armas químicas en Irak (en lugar de “hallarlas” donde no estaban); talvez por personas así el “valiente Superman” se ha percatado, que “acá bajo el campesino busca tierra que sembrar” y es posible que incluso se haya dado el lujo de proteger a los niños del Líbano; acaso algún día por gente así los países no necesiten construir una bomba atómica para ser aceptados en el selecto grupo del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.



En lo que a mi respecta me siento orgulloso de haber trabajado con buenas gentes de muchos países, tendencias políticas, religión y color de piel, que labora mas de 12 horas diarias en los pozos petroleros, mientras otros celebran Navidad o Año Nuevo o Carnaval o el cumpleaños de su hijo; me siento orgulloso de haber colaborado con las personas que exploran sitios que otros llegan a conocer solo una vez que se finaliza el mapa; me enorgullece lo que hizo Fidel y el Che en Sierra Maestra para dar educación y salud a todo un pueblo; me alegra que Chávez reparta el petróleo entre mas gente; me siento orgulloso de que grandes empresas descubran grandes cosas, y grandes universidades formen grandes hombres; me envanece que monjes Benedictinos hayan tratado de reclutar un simple pecador; me ufano de haber colaborado con los que hallaron riquezas para sus pueblos; me enorgullece que una joven periodista enfrente el machismo Taliban.

Sin embargo, me avergüenza que destruyamos una cultura por buscar lo que no es nuestro; me sonroja que los representantes de Dios en la tierra nos usen para destruirla; me abochorna que grandes universidades y empresas sigan fijándose en etiquetas; me avergüenza que la gente de Venezuela reparta odio junto al petroleo y se olviden lo que paso en Colombia; me sonroja que el único país de Latinoamérica que ha educado a todo su pueblo no le permita votar, me arrepiento de haber trabajado tanto en periodos tan cortos de tiempo; me avergüenza el no haber sabido ahorrar; me aflige el discriminar por el color de piel, las religiones y odiar la política.

¿Conflictivo? Por supuesto, Hollywood me enseño a amar la libertad y combatir grandes ogros y el Che encaja perfectamente, el mundo es conflictivo.
Estudie para hallar riquezas, pero no se que responder cuando me preguntan donde fueron los lingotes o a donde termina la tubería.

Me agrada ver Discovery Channel, National Geographic, CNN, apreciar los trabajos de la BBC, aunque me preocupa que informen de la venida del anticristo, quien vendrá hablándonos de conciliación (quizá los buenos vengan con cinturones bomba o en tanques, submarinos).
Me agrada enterarme de la versión musulmana o China de las cosas, su música, su comida; me preocupa su extremismo (se parece al que tenemos en Occidente).

Sospecho que el primer libro que escribía fue plagiado por un nuevo millonario, antes que pudiera terminarlo.

En fin soy una persona mas, como todo el mundo “A casi todo el mundo le he tendido mano, a casi todo el mundo le pedí prestado”, quizá me diferencia solamente el que se de etiquetas, y que el viento se lleva las mías.

Me tranquiliza que nuestro presidente haya entendido mejor a los que se niegan a llevar etiquetas y que haya logrado diferenciar entre destruir y mejorar, aunque se haya olvidado de ser médico abandonando a las infecciones en lugar de ayudar a curarlas; me alegra que retome su noble proyecto, aunque me apena que lo reviva cuando esta a punto de abandonar su cargo (seguramente es Barcelonista, No! esa es otra etiqueta).

Me preocupa la salud de Fidel pero su isla también, quisiera que la reunión de los países no alineados contara con la participación de todos los pueblos del mundo pero temo hacer publico mil anhelo y que me llamen anarquista.

Me espanta no haber encontrado a mi dama, estar solo y desempleado, me preocupa que mi país entre en época de elecciones sin que yo haya decidido por quien votar, me consuela, sin embargo, que en todo el mundo los opuestos resultan ser bastante mas parecidos de lo que pensamos; me mortifica hablar en épocas en que nuestros candidatos buscan ideas frescas para maquillar; me alegra mucho estar solo, “A mi manera”.

Y sin embargo confieso que me gustan mucho las misses como a todo el mundo, aunque me encantan las que saben pensar.
En fin querida Manuela, fue un honor llevar nuestra bandera (la de Chávez y Uribe) al Mundial de Alemania. Es bien sabido tu tierra tiene las misses, nosotros las mejores bananas.